Nos parece importante comenzar especificando qué es un proyecto y su
utilidad.
Un proyecto es un plan propuesto para ser realizado, se trata de “algo” complejo que
por su complejidad necesita proyectarse; se realiza para resolver un problema,
una necesidad; implica un plan de actuación, de acción e intervención. Se
utiliza en el ámbito técnico, legislativo, educativo, etc.
¿Qué es el trabajo por proyectos?
Dentro del ámbito educativo, los proyectos de trabajo se sitúan dentro de
una concepción constructivista del aprendizaje y suponen una respuesta a la
necesidad de organizar los contenidos escolares desde la perspectiva de la
globalización, para que los niños se inicien en el aprendizaje de
procedimientos que los ayuden a organizar, comprender y asimilar la
información. Los Proyectos de trabajo se centran en los intereses de los niños
y las niñas. Es fundamental que los niños y niñas se sientan importantes en el
aula.
Como docentes, debemos ayudarles a construir las narraciones de sus propias
experiencias y ayudarles a construir su propio conocimiento. Dichas narraciones
les ayuda a representar y ordenar el mundo.
¿Por qué el trabajo por proyectos?
Al trabajar por proyectos, se utiliza una metodología de trabajo basada en
“aprender a aprender” y “enseñar a pensar”, es decir, orienta al alumnado a que
sea protagonista de la construcción de su propio aprendizaje. El trabajo por
proyectos tiene una serie de características como son:
- Desarrolla el pensamiento crítico, la reflexión, la capacidad de
formulación de hipótesis, etc. y propicia que las actividades de aprendizaje se
realicen con un alto grado de motivación. Son los alumnos quienes plantean el
tema y buscan la información y la organizan, descubriendo por sí mismos las
relaciones entre las fuentes o los aspectos de un tema.
- Permite el aprendizaje cooperativo, el ritmo individual.
- Fomenta valores como el respeto y la tolerancia, y posibilita la
comunicación y las habilidades sociales.
- Favorece la participación de la familia.
- Fomenta el aprendizaje de estrategias para resolver problemas.
- Potencia la autonomía personal y el pensamiento crítico.
- Permite: aprender a actuar de manera cada vez más autónoma; aprender a
pensar y a comunicar; aprender a descubrir y a tener iniciativa; aprender a
convivir.
- Evalúa no sólo el resultado final, sino el proceso y procedimientos.
Evaluación basada en la ejecución de tareas.
- Papel del profesorado: estudia, pregunta, localiza y da sentido al material
para desarrollar el tema; organiza los recursos, medios escolares y del
entorno; favorece la comprensión conceptual del alumnado, situada y
contextualizada; diseña actividades diversas, evitando los estereotipos y
repeticiones y ofrece posibilidades para afrontar las peculiaridades
individuales.
TIPOS DE PROYECTOS
Existen tres tipos de proyectos: proyecto externo, interno y de simulación
o “juego de roles”:
- Proyecto externo: plantea
situaciones de comunicación verdaderas de la vida social. Ventajas: las
situaciones son muy claras, facilitan trabajar la descentración, y contribuir a
aprendizajes sociales. Desventaja: es difícil encontrar motivos reales.
- Proyecto interno (tipos Freinet): las situaciones de discurso se dan en el ámbito escolar. Se producen
textos reales pero sin salir de la escuela; son situaciones de comunicación
auténticas pero limitadas al funcionamiento interno de los centros escolares.
- Proyecto de simulación o “juego de roles”: son situaciones ficticias. Ventajas: es cómodo
para el profesor porque no tiene que enviar textos fuera; y permiten la
descentración. Desventaja: hay que cuidar la verosimilitud de la situación.
¿CÓMO SE TRABAJA POR PROYECTOS?
Los pasos junto con los aspectos más importantes de la metodología del
trabajo por proyectos, que se podrían seguir para trabajar a través de este
método serían los siguientes:
- Se escoge un tema que se considera motivador y estimulante para el
alumno,según la edad, y se parte de sus conocimientos previos ( ¿Qué sabemos?
), sean o no correctos
- Se deciden colectivamente los puntos que se quieren tratar sobre dicho
tema (¿Qué queremos saber?), partiendo de los intereses e inquietudes de los
niños y las niñas.
- A lo largo del proyecto, el alumno es el protagonista del proceso de
aprendizaje y, como tal, tiene un papel activo: tiene que formular hipótesis,
buscar la información necesaria, reflexionar… Y todo eso, claro está, con
nuestro apoyo y supervisión, y contando con la complicidad de la familia.
- El niño, orientado por nosotros, se implica en la búsqueda de información
en las diferentes fuentes de consulta (biblioteca familiar, biblioteca
municipal, biblioteca escolar, Internet…)
- En todo momento se promueve el trabajo cooperativo en pequeño y gran
grupo, lo que favorece distintos tipos de interacciones.
- Las actividades que se realizan y que se presentan finalmente suponen la
plasmación de aquello que el alumno ha aprendido durante todo el proceso.
- Por último, el alumno reflexiona sobre lo que ha aprendido y el modo en
que lo ha hecho (¿Qué hemos aprendido?). Se trata de que sea consciente de los
aprendizajes realizados y de los procesos que le han llevado a ellos, y que los
compare con lo que se pretendía aprender al principio del proyecto.
FUNDAMENTOS DE LOS PROYECTOS
La funcionalidad del uso de la lengua. Además de ser objeto de aprendizaje,
es instrumento para realizar actividades diversas.
La motivación, que surge de la funcionalidad; es el motor de la actividad
que da sentido a todas las acciones y operaciones implicadas.
La integración, al menos, de las cuatro habilidades lingüísticas: hablar,
escuchar, leer y escribir. La realización de la actividad compleja que supone
un proyecto implica la integración inextricable de estas cuatro habilidades
básicas.
La programación de objetivos de aprendizaje específicos
lingüísticos-discursivos (secuencias didácticas) o combinados con otros (unidades
didácticas basadas en tareas didácticas): secuenciados de modo que permitan al
alumno la construcción no sólo de un saber automático, sino también de un saber
reflexivo y de un conocimiento del funcionamiento de la lengua y de la
comunicación humana.
La evaluación formativa: reguladora del proceso de enseñanza-aprendizaje.
Posibilitan una diversidad de participación en los alumnos: las
producciones de los diferentes alumnos pueden alcanzar diferentes grados de
complejidad y de dificultad según su diversa capacidad.
Propician relaciones interdisciplinares y transversales: la lengua es el
principal instrumento de mediación semiótica en el proceso de construcción del
pensamiento verbal.
FASES DEL TRABAJO POR PROYECTOS
Un proyecto es un trabajo educativo prolongado, se podría decir que puede
llegar a durar de tres a cuatro o más semanas de duración, que cuenta con la
participación de los niños y niñas del aula en su planteamiento, diseño y
seguimiento, concluyendo con unos resultados propios.
Las experiencias que se desencadenan a los largo del proyecto son
actividades amplias y bastante informales, que tienen como propósito
familiarizar a los niños con múltiples realidades del mundo en que viven. No
llamamos “proyectos” a todas aquellas actividades en las que el problema y la
metodología ya vienen dados y donde las niñas y niños se limitan a actuar, en
todo caso, como «ayudantes de investigación», sino al revés, los niños y niñas
son investigadores y creadores de su propio conocimiento.
Un proyecto no es un método. Es una reflexión sobre:
- Modelo de escuela
- Rol del educador
- Rol del niño
- Reflexión sobre el material, el espacio…
Podemos decir, que en todo proyecto, existen varias fases, según Jesús Gil:
1. Elección del tema. Es fundamental. Nacerá de un diálogo entre
toda la clase.En la argumentación del tema hay que plantear la necesidad, el
interés... de trabajar ese tema y no otro.
2. Análisis de conocimientos previos. Cada alumno realiza
aportaciones sobre el tema. Participan todos, aunque no tengan muchos
conocimientos para aportar o sean erróneos. Sería conveniente apuntar los
conocimientos previos por recordar el punto de partida y poder contrastar al
final los conocimientos que teníamos; reforzar la autoestima del alumno al ver
que lo que aporta es importante, y evaluar el proceso.
3. Se recogen las preguntas (qué queremos saber). Lo verdaderamente
importante es saber hacerse preguntas y no dar respuestas. El docente debe:
potenciar más los intercambios en el aula, dar a los niños más protagonismo en
las conversaciones, enseñar a hacer y hacerse preguntas y aprender a
“callarse.”
4. Recopilar fuentes y recursos. Para nuestra investigación
necesitamos información. Son los niños los que deben obtenerlas y trabajarlas,
los maestros aportarán las que los alumnos no conozcan. Creación del rincón del
proyecto (real o virtual) para disponer de toda la información compilada.
5. Contacto con las familias. Explicar por qué se dedica tanto
tiempo a un tema, colaboración en la búsqueda de información según las edades.
Explicar qué es el proyecto cómo y cuándo lo desarrollamos.
6. Primera clasificación de la información. Los alumnos aportan gran
cantidad de información y la comentan. No toda la información y recursos que
aportan los alumnos sirve para responder a nuestras dudas y preguntas. Hay que
seleccionar y clasificar la información. Todas las aportaciones son buenas,
todas las tendremos en cuenta, pero no todas responden nuestras dudas.
7. Segunda clasificación de la información. Análisis del tipo de
fuente. Análisis de la veracidad de la fuente. Contraste de información entre
diferentes fuentes.
8. Previsión de actividades. A partir de la información recopilada,
se plantean diferentes actividades teniendo en cuenta los conocimientos previos
de los alumnos. Sobre todo se planean actividades de síntesis de información y
de comunicación del conocimiento. Elaboración de un dossier colectivo o
individual.
9. Representación del proceso de elaboración de conocimiento. Se
realiza de forma simultánea al proyecto. Una vez concluido se puede reordenar.
Especifica todos los procesos colectivos que se van realizando: Los
conocimientos previos; La pregunta inicial y cuestiones posteriores; La
adquisición de las fuentes; El orden del proceso.
10. Evaluación del aprendizaje. Comunicamos lo que hemos aprendido
(dossier). Comprobamos si hemos contestado a la pregunta principal y
solucionado las cuestiones aledañas. Comprobamos si nuestras hipótesis
iniciales eran correctas. Comprobamos qué conocimientos nos faltan por
aprender. Reflexión sobre el desarrollo posterior. La adquisición de un nuevo
conocimiento pone en marcha nuevos interrogantes.
11. Evaluación global del proyecto. ¿Cuánto tiempo hemos dedicado a
la elección argumentada del proyecto? ¿Cuánto tiempo hemos dedicado al diálogo
sobre: Las decisiones/ Las dudas o inconvenientes surgidos/ Estrategias de
búsqueda de información/ Las puestas en común de la información/ Criterios de
progreso individuales o de grupo/ Qué representa para cada cual y para el grupo
hacer este proyecto/ La reflexión sobre lo que se está aprendiendo/ Con quién y
de quién vamos aprendiendo: qué me han aportado los demás y qué he aportado yo/
¿Cuánto tiempo he tenido que escuchar a los demás?/ ¿Cuántas veces he tenido
que hacer cambios de las previsiones?/ ¿Cuántas veces nos hemos equivocado y
para qué nos ha servido?/ ¿Con qué problemas actuales tiene relación este
proyecto?
Para poder calificar a un proyecto como tal, éste debe de cumplir una serie
de requisitos que nos parece necesario señalar.
1. Para empezar, un proyecto tiene que
nacer del interés de los niños, tiene que ser un tema atrayente para
ellos y es el docente quien deberá adaptar el tema y su grado de complejidad
para trabajar con los alumnos, es decir, tiene que simplificar la complejidad
del tema.
2. Por otro lado, el proyecto tiene que
tener una serie de objetivos concretos a trabajar, y estos objetivos
tienen que estar especificados al igual que el itinerario a seguir para
conseguirlos. Deben de incluir objetivos y contenidos de las distintas áreas
curriculares: Conocimiento de sí mismo y autonomía personal , conocimiento del
entorno y lenguaje.
3. Hay que tener en cuenta que un
proyecto es una forma de trabajo que necesita tiempo, por lo que también
hay que dejar tiempo suficiente a los alumnos para adquirir ese aprendizaje, se
trata pues de fomentar un aprendizaje significativo trabajando paulatinamente
un tema y desarrollando los diferentes ámbitos que envuelven un proyecto. Si no
se tiene en consideración que esto lleva un tiempo para madurar el tema,
estaremos ante una unidad didáctica no ante un proyecto. Por ello es necesario
secuenciar cada actividad o intervención y por supuesto evaluar si las
transformaciones producidas en el caso de que las haya.
4. La secuenciación de actividades
se debe dar en vertical en virtud de la edad. Calidad de las actividades y
presentación
Debemos conseguir que:
· Las actividades sean
adecuadas para Educación Infantil.
· Las actividades tengan un
diseño motivador.
· Las actividades impulsen el pensamiento inductivo
o por descubrimiento de los niños/as, esto es, que estén identificadas
correctamente las habilidades y estrategias que se van a emplear.
· Las actividades exploren
las sensaciones, sentimientos y valores de los niños/as.
· Todas las actividades
vendrán introducidas por una pequeña tabla de programación como la siguiente:
5. Evaluación y valoración.
Se pueden realizar dos valoraciones diferentes del proyecto: una por parte de
los docentes y otra por parte de los niños/as. Para ello se puede hacer un
cuestionario de satisfacción aplicada al diseño y ejecución completa del
proyecto en el futuro para aquellos maestros que puedan poner en práctica dicho
proyecto, valorando aspectos como: objetivos, planificación de la enseñanza,
desarrollo de la enseñanza y evaluación de aprendizaje, orientación al
alumnado, recursos y servicios, los niños/as y observaciones. Por otro lado,
también se les puede plantear a los alumnos una serie de preguntas dirigidas
para conseguir su valoración.
Al final de los aprendizajes: qué hemos aprendido.
La evaluación durante el proceso consistirá en la observación de los procesos
que siguen los alumnos, interacción con el profesor y entre compañeros y
revisión de los textos con ayuda del profesor o en grupo. También se pueden
evaluar con ayuda de tablas la tarea didáctica de comprensión y producción.
6. Valoración crítica del proyecto.
Espacio reservado para las reflexiones en relación al proyecto:
dificultades que han ido surgiendo durante el proceso, la organización, éxito a
la hora de cumplir los propósitos…
7. Bibliografía y páginas web.
La información y los recursos empleados para la elaboración del proyecto se
pondrán en este apartado final.